martes, 5 de mayo de 2009

La forclusión del lenguaje (Klossowski) y el espacio neutro (Blanchot)

Forclusión del lenguaje: hay un afuera en él, algo que desde dentro golpea en las puertas de la palabra y quiere salir. Es el cuerpo, la vida, el amor: todo lo que al mismo tiempo se nos aparece como sagrado e indecible.

El espacio neutro: la palabra es la presencia de una ausencia; la flor nombrada sólo nos devuelve el vacío de todos los ramos.

El poema debe situarse en ese hueco que abren las palabras y que nos muestran el cuerpo que nos han robado (Artaud), o puede elevarse sobre la distancia que media entre la rosa ideal y la rosa real que se ha desalojado a través del lenguaje (Mallarmé). Esta topología del lenguaje es capaz de abrir el vacío allá donde se sitúa o de mostrarse surcada de oquedades. La palabra poética debe llenar ese espacio. Debe decir lo indecible, ejercer lo inédito.

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