jueves, 7 de mayo de 2009

Palabra y vacío

La palabra, cuando aparece, inscribe un vacío.

Es el cerco impreciso de la ausencia, la espera que se cierne en el lenguaje, el cuerpo que está dentro, llamando, como si quisiera tirar abajo las puertas y salir de unas palabras que lo atrapan.

Es lo sagrado, que aguarda en los resquicios del idioma, en los intersticios de la palabra, en su agrietada dimensión.

Hay algo que aguarda siempre a ser dicho. Y la poesía siempre nos envía allí. Siempre debe alzarse sobre un vacío.

1 comentario:

  1. La voz habla desde un recuerdo desaparecido, la música compone una ausencia, las palabras en la extrañeza de su combinatoria hacen el entrañamiento y restituyen la emoción, alcanzas en este sortilegio de forma súbita lo incomprendido o la pregunta que te alienta a seguir intuyendo, si es grande el hallazgo, te conmueves...

    un abrazo, poeta.

    fernando

    (Pta: llego a tu blog, remando estas aguas procelosas, fraterno en sus entradas y coincidente, con el mio incipiente, en su diseño... ¡Vaya!)

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