domingo, 11 de enero de 2015

Slavoj Žižek habla sobre la matanza de Charlie Hebdo

Traduzco, con ayuda de google trans y con evidentes errores por mi parte, el artículo que publica Slavoj Žižek en el periódico Newstateman con fecha de 10/01/2015 en relación a la reciente acción terrorista en Francia.
El original aquí: http://www.newstatesman.com/world-affairs/2015/01/slavoj-i-ek-charlie-hebdo-massacre-are-worst-really-full-passionate-intensity



Slavoj Žižek sobre la masacre de Charlie Hebdo: ¿están los malos llenos de apasionada intensidad?
Qué frágil debe ser la creencia de un islamista si se siente amenazado por una caricatura estúpida en un periódico semanario satírico, dice el filósofo esloveno.



Ahora, cuando todos estamos en un estado de shock después de la matanza en las oficinas de Charlie Hebdo, es el momento adecuado para reunir el coraje de pensar. Debemos, por supuesto, condenar sin ambigüedades los asesinatos como un ataque a la propia esencia de nuestras libertades, y condenarlos sin salvedades ocultas (del estilo de "Charlie Hebdo, sin embargo, provocó y humilló demasiado a los musulmanes"). Pero tal patetismo de la solidaridad universal no es suficiente - debemos pensar más allá.

Tal pensamiento no tiene nada que ver con la relativización barata del crimen (el mantra de "¿quiénes somos nosotros, los occidentales, autores de terribles masacres en el Tercer Mundo, para condenar estos actos?"). Tiene aún menos que ver con el miedo patológico de muchos izquierdistas liberales occidentales de sentirse culpables de islamofobia. Para estos falsos izquierdistas, cualquier crítica del Islam es denunciado como una expresión de la islamofobia occidental; Salman Rushdie fue denunciado por provocar innecesariamente a los musulmanes y por lo tanto (en parte, por lo menos) responsable de la fatwa que lo condenaba a muerte, etc. El resultado de tal actitud es lo que uno puede esperar en estos casos: mientras más se abisman los izquierdistas liberales occidentales en su culpabilidad, más son acusados por los fundamentalistas musulmanes de ser hipócritas que tratan de ocultar su odio al Islam. Esta constelación reproduce perfectamente la paradoja del superyó: cuanto más obedeces lo que el Otro te exige, más culpable eres. Como si cuanto más tolerante fueras con el Islam, más fuerte habrá de ser su presión sobre ti. . .

Es por esto por lo que me parecen también insuficientes las llamadas a la moderación, en la línea de la afirmación de Simon Jenkins (en The Guardian, 7 de enero) de que nuestra tarea es "no reaccionar de forma exagerada, no sobre-publicitar las consecuencias. Hay que tratar cada caso como un horrible accidente pasajero"- el ataque a Charlie Hebdo no era un mero "horrible accidente pasajero". Siguió una agenda religiosa y política precisa y, como tal, era claramente parte de un patrón mucho mayor. Por supuesto que no debemos reaccionar de forma exagerada, si por tal se entiende sucumbir a una ciega islamofobia - pero debemos analizar despiadadamente este patrón.

Lo que es mucho más necesario que la demonización de los terroristas en fanáticos suicidas heroicos es una refutación de este mito demoníaco. Hace mucho tiempo Friedrich Nietzsche percibió cómo la civilización occidental se estaba moviendo en la dirección del último hombre, una criatura apática, sin gran pasión o compromiso. Incapaz de soñar, cansado de la vida, que no toma riesgos, buscando sólo el confort y la seguridad, una expresión de la tolerancia hacia el otro: "Un poco de veneno de vez en cuando: esto hace los sueños más agradables. Y mucho veneno al final, para una muerte agradable. Ellos tienen sus pequeños placeres para el día a día, y sus pequeños placeres de la noche, pero tienen un sentido para la salud. "Hemos descubierto la felicidad," - dicen los últimos hombres, y parpadean".


Efectivamente, puede parecer que la división entre el permisivo Primer Mundo y la reacción fundamentalista hacia éste pasa cada vez más por una la línea que opone llevar una vida satisfactoria llena de riquezas materiales y culturales, frente a dedicar la vida a una causa trascendente. ¿No es este antagonismo el que existe entre lo que Nietzsche llama nihilismo "pasivo" y "activo"? Nosotros, en Occidente, somos los nietzscheanos últimos hombres, inmersos en placeres cotidianos estúpidos, mientras que los radicales musulmanes están dispuestos a arriesgarlo todo, comprometidos en la lucha hasta su autodestrucción. La "Segunda Venida" de William Butler Yeats  refleja perfectamente nuestra difícil situación actual: "Los buenos carecen de toda convicción, mientras que los malos están llenos de apasionada intensidad." Esta es una excelente descripción de la actual división entre liberales anémicos y fundamentalistas apasionadas. "Los buenos" ya no son capaces de participar plenamente, mientras que "los malos" participan de un fanatismo religioso racista y sexista.

No obstante, ¿lo que hacen los fundamentalistas terroristas encaja realmente con esta descripción? Aquello de lo que obviamente carecen es de una característica que es fácil de discernir en todos los fundamentalistas auténticos, de los budistas tibetanos a los Amish en los EE.UU.: la ausencia de resentimiento y la envidia, la profunda indiferencia hacia modo de vida de los no creyentes. Si los llamados fundamentalistas de hoy creen realmente que han encontrado su camino a la verdad, ¿por qué deberían sentirse amenazados por los no creyentes?, ¿por qué deberían envidiarlos? Cuando un budista se encuentra con un hedonista occidental, difícilmente lo condena. Él sólo señala con benevolencia que la búsqueda de la felicidad hedonista es contraproducente. En contraste con los verdaderos fundamentalistas, los terroristas pseudo-fundamentalistas están profundamente molestos, intrigados, fascinados, por la vida pecaminosa de los no creyentes. Uno puede sentir que, en la lucha contra el pecado de los otros, están luchando contra su propia tentación.

Es aquí donde el diagnóstico de Yeats se queda corto ante la difícil situación actual: la intensidad apasionada de los terroristas es prueba de una falta de verdadera convicción. ¿Cuán frágil debe ser la creencia de un musulmán si se siente amenazada por una caricatura estúpida en un periódico satírico semanal? El terrorismo fundamentalista islámico no está basado en la convicción por los terroristas de su propia superioridad y en su deseo de salvaguardar su identidad cultural y religiosa de la embestida de la civilización global de consumo. El problema de los fundamentalistas no es que los consideremos inferiores a nosotros, sino más bien que secretamente ellos mismos se consideran inferiores. Por eso nuestra condescendiente y políticamente correcta aseveración que no sentimos superioridad respecto de ellos sólo los pone más furioso y alimenta su resentimiento. El problema no es la diferencia cultural (su esfuerzo por preservar su identidad), sino el hecho opuesto de que los fundamentalistas ya son como nosotros, pues han interiorizado secretamente nuestros hábitos y miden por ellos. La paradoja subyacente en todo esto es que en realidad carecen precismente de una dosis de esa convicción "racista" en la propia superioridad.

Las recientes vicisitudes del fundamentalismo musulmán confirman la vieja visión de Walter Benjamin de que "cada ascenso del fascismo es testigo de una revolución fracasada": el auge del fascismo es el fracaso de la izquierda, pero a la vez una prueba de que había un potencial revolucionario, una insatisfacción, que la Izquierda no fue capaz de movilizar. ¿Y no es lo mismo que sostiene hoy el llamado "islamo-fascismo"? ¿No es el ascenso del islamismo radical exactamente correlativo a la desaparición de la izquierda secular en los países musulmanes? Cuando, allá por la primavera de 2009, los talibanes se apoderaron del valle de Swat en Pakistán, el New York Times informó que diseñaron "una revuelta de clases que hizo estallar profundas fisuras entre un pequeño grupo de ricos terratenientes y sus arrendatarios sin tierra". Sin embargo, si al "aprovecharse" de la difícil situación de los agricultores, los talibanes están "haciendo saltar la alarma sobre los riesgos para Pakistán, que sigue siendo en gran medida feudal", ¿qué impide que los demócratas liberales en Pakistán, así como los de EE.UU., "aprovechen" de forma semejante esta difícil situación y traten de ayudar a los campesinos sin tierra? La triste consecuencia de este hecho es que las fuerzas feudales en Pakistán son el "aliado natural" de la democracia liberal...

Entonces, ¿qué decir acerca de los valores fundamentales del liberalismo: la libertad, la igualdad, etc.? La paradoja es que el liberalismo en sí no es lo suficientemente fuerte como para salvarlos a la embestida fundamentalista. El fundamentalismo es una reacción -una falsa, desconcertante, reacción, por supuesto- en contra de un fallo real del liberalismo, y es por ello por lo que una y otra vez es generado por el liberalismo. Abandonado a sí mismo, el liberalismo lentamente se hunde - lo único que puede salvar a sus valores fundamentales es una izquierda renovada. La clave para que este legado sobreviva es que el liberalismo necesita la ayuda fraterna de la izquierda radical. Esta es la única manera de derrotar el fundamentalismo, barrer el suelo bajo sus pies.

Pensar en respuesta a los asesinatos de París significa desprenderse de la autosatisfacción de suficiencia de un liberal permisivo y aceptar que el conflicto entre la permisividad liberal y el fundamentalismo es en última instancia un conflicto falso -un círculo vicioso de dos polos que se generan y se presuponen mutuamente. Lo que Max Horkheimer había dicho sobre el fascismo y el capitalismo ya en 1930 -los que no quieren hablar de manera crítica sobre el capitalismo también deberían guardar silencio sobre el fascismo- habría de aplicarse también al fundamentalismo de hoy: los que no quieren hablar críticamente sobre la democracia liberal también deben guardar silencio sobre el fundamentalismo religioso.

Slavoj Žižek 







27 comentarios:

  1. Excelente y preciso. El más lúcido diagnóstico en medio del actual caos de opinión e ignorancia. Y qué bien la referencia de Yeats, el gran poeta.

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  2. Rozando la cáscara del problema sin profudizarlo nunca. Las bases materiales y políticas concretas (la implementación capitalista del clero islamista en la división del proletariado europeo, entre nacional y extranjero) se le escapan a Zizek, que se erige en viuda de la democracia liberal en crisis.

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    1. Decir que Zizek "se erige en viuda de la democracia liberal en crisis", es no haber entendido nada, de nada, de nada. repase la lección y tráigala aprendida de memoria para mañana.

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  3. Es de una densidad que require un buen anlaisis, tiempo y espacio para abordarlo. Sin embrago y coincidiendo con algunas conclusiones señalo que el articulo da por sentado que el fundamentalismo que motorizó el crimen masivo en Charlie Ebdo es un produ to, decadente, sometido, pero producto al fin, del mundo musulman en primer lugar y no de la estrategia de los EEUU y cada vez más OTAN de resolver sus avances petrolero estratégicos mediante la generacion de irregulares mecenarios y el aprovechamiento de las contradiciones de sector que produjeron siglos de balcanizacion armada en el mundo arabe. Si no se considerara esto Obama y Merkrl, por citarcslgunos, serian casi victimas de lo que en realidad están aprovechando

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  4. Ahora si que Zizek se traga el anzuelo con todo y caña, analizando la superficie sobre la costra de la información mediatizada. Peca de ingenuo. Los extremistas islámicos y rebeldes locales, son alimentados y alentados por diversos grupos de poder occidental, para en primera instancia debilitar a los países en medio oriente, y por otra, justificar intervenciones armadas o incluso invasiones. Pero al final del pasillo siempre está el cochino dinero, el interés del petróleo. Basta con seguir la ruta del dinero y de las armas que les vende España, Francia, Estados Unidos, entre otros. Tanto extremistas islámicos, como extremistas de ultra derecha en Europa, sirven a los mismos amos. Los primeros para justificar el intervensionismo en el Medio Oriente y los segundos para instaurar el estado policial con que sueña Europa para sus ciudadanos. Lo de la "permisividad" de los gobiernos occidentales es pura bruma. En realidad la Realpolitik se sirve de todo y todos (incluso con ataques de falsa bandera) y en ese tablero de ajedrez, los ciudadanos son los peones, y las democracias son un mito genial.

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  5. ¿Cuán frágiles deben ser las convicciones democráticas de "Occidente" que necesita destinar cifras escalofriantes de recursos para sostener un temible sistema de ataque y defensa?

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  6. Lamentablemente vivimos en un mundo de ilusión, creemos que los demás deben adaptarse a nuestras expectativas. Estoy de acuerdo, en que la permisividad de los gobiernos occidentales, es pura farsa. Pero no son los gobiernos los que deciden, son los grandes grupos económicos y sus secuaces, los que dirigen la orquesta. Después somos una generación que se escindió del instinto evolutivo para transformarnos en alcahuetes del poder: Somos trepadores sin importar a quien pisamos o dejamos por el camino !!!

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  7. ¿Qué pretendo como crítico, como sarcástico, como sujeto afectado y hasta indignado por los representantes de una cultura que realiza ablaciones de clítoris a niñitas, que asesina un pueblo entero allá en Nigeria? Se supone además que las mismas indignaciones son provocadas por las naciones cristianas cuando, por ejemplo, matan más de un millón de personas buscando armas de destrucción masiva... ¿A quién dibujo revelando su ignominia? ¿Contra quién van mis desprecios? ¿Contra el dios cristiano o contra el profeta musulmán? ¿O, contra los sujetos o líderes que han propiciado estas masacres? Creo que en el caso de la revista francesa, sus autores estaban despistados y terminaron insultando unas deidades completamente inocentes o, por lo menos indiferentes, a las acciones de su feligresía. Una pena por los editores de la revista que, en definitiva, no recalcan el rol de los verdaderos culpables de tanta mortandad

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  9. lo último que leí de Zizek fueron las cartas, estilo Cumbres Borrascosas o Jane Heyre que intercambió con una de las miembros de Pussy Riot, las atacantes de la Catedral de Moscú que fueron indultadas por Putin pocos días antes de la Navidad a fin de que pudieran pasarla con sus familiares, de ahí a este análisis y en verdad se abusa de la terminología y a cualquiera le cabe el sayo de 'fascista' un partido político que es legal en Italia pero que después de Hanna Arendt el término señalaría a cierta vileza propia de la condición humana que se abre paso sin escatimar aberraciones de todo tipo y que una vez instalada en el poder establece una maquinaria que despoja a los ciudadanos de la condición de tales para convertirlos en seres despersonalizados inconscientes del mal que causan, de aquí el concepto de 'banalidad del mal', pero va demasiado lejos, es como si desde la última nota que leí hubiera pasado de Cumbres Borrascosas a Sandokán y refiere a la aristocracia feudal de Pakistán, si hay algo que caracterizó al fascismo fue precisamente su enfrentamiento con las respectivas aristocracias ya que fue eminentemente popular, de hecho lo que dispara la reflexión de Gramsci -según mi propia conclusión- es su mirada absorta, su actitud atónita, ante por ejemplo 'la marcha sobre Roma' y busca el porqué de que las grandes masas prefieran (siempre) al fascismo antes que al comunismo, retomando algunos párrafos de 18 Brumario desarrolla su tesis sobre la hegemonia cultural y la necesidad de una batalla en este campo.

    saludos.

    Juan Ponce

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  10. Me decido respecto a mi comentario anterior. Más allá de algunas salidas ingeniosas, este artículo erra el eemento central: la matanza de Charlie Ebdo, como las decappitaciones, no tiene su base ideológica y cultural en e Islam sino en el nivel de destrucción humana que alcanzó el mundo occidental bajo el eje EEUU/OTAN. No se puede ignorar que tanto Al Kaeda como el Estado Islámico son productos mercenarios primero de la disputa de los EEUU con la URSS y luego y paralelamente contra todos los movimientos y gobienros indóciles a su política de control de los recursos energéticos en el mundo árabe y cualquier área estratégica. Lejhos de ser un problema para este eje, estas bandas mercenarias cuanod no sirven para desestabilizar gobiernos (Siria, entre otros) y hasrta derrocarlos (Libiaq) dan la justificación para la policialización de los estados centrales, legitiman su intervención armada en cualquier país del mundo e instalan un fantasma alternativo a la crisis que recorre Europa y casi todo le mundo sin solución de continuidad. Al desplazar esta cuestión del centro de análisis de estos atentados, Zizek no sólo equivoca el eje, ya que es la cultura imperialista, la globalización lo que expresan estos atentados aunque se nombre a Mohoma y el Islam, también equivoca el tipo de fundamentalismo que hoy enfrenta la humanidad: No es aquel que busca el sometimiento de toda la humanidad a una deidad, es peor, es fundamentalismo que está detrás, delante y por encima de Charlie Ebso es el que busca el sometimiento de toda la humanidad a las necesidades de reproducción del capital. Nada más expresivo de esto que la parada que conformaron los líderes de la ofensiva imperial en París.

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  11. "Parecería que, tal como se usa, la palabra «fascismo» ha quedado casi totalmente desprovista de sentido. En las conversaciones, por supuesto, se usa casi más ampliamente que en prensa. La he oído aplicada a granjeros, tenderos, al Crédito Social, al castigo corporal, a la caza del zorro, a las corridas de toros, al Comité 1922, al Comité 1941, a Kipling, a Gandhi, a Chiang Kai-Shek, a la homosexualidad, a las transmisiones de Priestley, a los albergues juveniles, a la astrología, a las mujeres, a los perros y a no sé cuántas cosas más".

    George Orwell, que era fascista (wikipedia, que también es fascista)

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  12. también abusa de la palabra 'fundamentalismo' xq fundamentalismo refiere a una interpretación literal de un texto sagrado (llamado sagrado) y muy lejos de esto están los que Zizek menciona como 'verdaderos fundamentalistas' un fundamentalista en este caso podría ser el propio Zizek que adhiere al pie de la letra a la versión oficial sobre este suceso, pero parece no importar demasiado esto, o pasan desapercibidas o si se las advierte se considera mejor no ponerlas en evidencia, quizás señalar estas incongruencias se considere un "error metodológico".

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  13. Creo que Zizek se equivoca. El musulman tiene un sentido diferente de la sátira que el occidental burgues. El fondo de la cuestion es que el Occidente burgues, con su Modernidad, se pretende universalizante. Y lo que para el occidental es sátira, para ciertos mahometanos es una burla inconcebible. No olvidemos que la tradición les indica que el Coran fue escrito por el propio Alah. Sugiero se lea a Borges. Por otra parte. cuando un periodista del Charlie Hebbdo quiso satirizar sobre Sarkozy y su conversión por convenioencia financiera, lo echaron

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    1. Lo cierto es que Charlie Hebdo es una publicación occidental, de circulación occidental y que, por ende, según su tesis, hace uso "a lo occidental" de la sátira". Aquí estamos de nuevo en el punto de partida. Cómo llegamos desde aquí a un análisis y posterior conclusión (si la hay) inteligente. Eso es lo que ud. deja en blanco.

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  14. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  15. los descubrimientos sobre ciertos comportamientos de algunas partículas subatómicas en las cuales incide el observador, alentaron a quienes sostienen que la realidad es algo q se "construye", que no es como tal en "sí misma" sino una mera percepción, una construcción interna condicionada por siglos, milenios, de enajenación por la sucesivas clases dominantes, un absurdo, si la realidad fuera una mera construcción, apenas una serie de convencionalismos, cabe preguntarse cual sería la necesidad de una revolución en los términos q se manejan habitualmente, incluso por intelectuales como Zizek que reivindica a Lenin: pues ninguna.
    sin embargo el marxista toma para sí y usa a discreción todos los tópicos que le caben al fundamentalismo, la palabra "conscientización por ejemplo tiene una clara equivalencia religiosa, los textos que escriben los intelectuales marxistas se parecen entre sí como se parecen entre sí los catecismos o los distintos escritos de los pensadores religiosos, pero además aquel que no acepta sus ideas es calificado de enajenado, alguien fuera de la realidad, además alguien sumamente peligroso y, como otros acusan de hereje o de blasfemo estos no dudan en calificar de fascista, al fascista lo primero que se le niega es la posibilidad del debate franco, es decir el derecho a la palabra, al negársele la palabra lisa y llanamente se le está negando su categoría humana, de ahí a los fusilamientos a quemarropa queda solo un paso, en estos temas quemarropa me recuerda a fuego y fuego me recuerda a hoguera, así que acá el primer fundamentalista vendría a ser el mismo Zizek.

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  16. en mi opinión, lo más probable equivocada, dolio esto que Zizek plantea como "lo patológico de muchos izquierdistas liberales occidentales" de no condenar estos atentados, sobre todo lo que no se dice,,,

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  17. Los movimientos de izquierda por principio, casi dogmaticamente, estan negados a reconocer un error, un equivoco. Y esto ya podemos observarlo aquí, en algunos comentarios al artículo. Las acciones contra los infieles y que incluyen la muerte y su exterminio, es característica de por siglos de cada una de las fracciones fundamentalistas del islam y no nacen de las acciones de una OTAN sus socios. Creer eso, es soberbia o quizas simplismo. Hoy esos grupos cuentan con recursos económicos fáciles, acceso a las comunicaciones de forma aún más fácil por tanto aglutinar adeptos, adoctrinar y crear grupos nuevos de poder no es dificil y mucho menos, ir paulatinamente negociando sus cuotas de poder.
    Sus seguidores tienen la condicion de su ignorancia, de conocer un mundo poco mas allá del limite de sus aldeas y por tanto proclives a actuar con barbarie frente a culturas desconocidas y que les causan temor. Que hacia un barbaro cuando conquistaba un reino de cultura superior y que reconocía ser incapaz de entender...pues la destruia. Todo esto es independiente y corre de forma de paralela a las diferentes actitudes políticas o militares del resto del mundo.
    Pareciera que no fuera necesario repetirlo, pero debe entenderse que no hay capacidad de dialogo o negociación con estas facciones, por que exactamente su motivación reside en la posibilidad de "poder dar muerte al infiel"... Ante eso las variables alternativas de reacción son muy pocas. Eso hasta el mismo mundo árabe lo entiende y lo asume.

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